Hace mucho tiempo se juntaron un rey autoritario y unos cuantos discípulos sedientos de poder para idear un plan. Buscaban la mejor forma de dirigir un reino en el que cada ciudadano, aristócrata o de la prole, trabaje para rendir cuentas al rey. Juntos, los gobernantes se enriquecerían sin mover un pelo: ese pueblo que ellos dirigían se encargaría de trabajar el campo, el puerto, el mercado, la ciencia y la religión. De paso, les estaría otorgando a todas esas personas actividades para realizar y no estarían más matando el tiempo, nunca más libres y descontrolados, acostados en el pasto, bailando a la luz de la luna y las estrellas. Lograron insertar un sistema piramidal que dirigiría por su cuenta al pueblo, convirtiéndolos en un rebaño de ovejas, todas iguales y siguiendo al mismo pastor. Las más lejanas a éste intentaban correr más rápido para ascender socialmente y acercarse cada vez más al ovejero alemán que las arreaba.El sistema resultó muy eficaz ya que el rey y los pastores vieron cómo cada ciudadano se despedía de su libertad sin siquiera darse cuenta de todo eso a lo que estaba renunciando. Pronto, uno de los discípulos se percató de un hombre del puerto que vendía los peces más grandes a los precios más bajos y se lo comunicó al rey, quien buscó a un pobre ingenuo que creía que sólo con la educación se formarían personas juiciosas que supieran salir de ese autoritarismo encubierto. Así surgieron las escuelas y las universidades: los niños eran obligados a asistir a una institución donde les enseñaban todo lo que necesitaban saber para cumplir bien con sus tareas.
El rey murió acribillado por un loco hombre que hablaba de Dioses y de un mundo mejor, éste fue encerrado con la sonrisa más grande vista en años.
Sin embargo quedaron a cargo del reino esos discípulos que esperaban hace tanto tiempo que muera el rey para ocupar su cargo. Juntos conquistaron otras tierras e impusieron sus tradiciones a los extranjeros, llamándolo cultura y se encargaron del exterminio de todo quien no quisiera adherirse a su programa.
Ese sistema que consumió la vida de un imperio es la realidad que tantos vivimos hoy. Se extiende más allá de los continentes a la medida en que un sólo Estado dictador elige el destino de esos pobres países africanos donde tres mil niños mueren al día por la malaria. Hay muertos en vida caminando desde sus casas al instituto, más tarde al trabajo y luego a buscar a los hijos a la escuela. En su camino de regreso, ven a una persona vestida con muchos colores sonreír en la calle y la miran de arriba abajo pensando qué es lo que se trama. Cuál será su cruel intención encubierta. Y siguen manejando sus autos para volver a sus casas y ver reportes de crueles asesinatos en la televisión. Y se van a dormir, demasiado cansados para hacer el amor con sus parejas y con miedo a un nuevo atentado terrorista. Se despiertan de mal humor, para soltar a sus hijos cuando los abrazan, y mirarlos después desde lejos pensando con horror en el mundo que les espera. Sus hijos crecen y van a la universidad, consiguen un trabajo, se casan, se cansan y mueren.
En algún lugar, una chica mira desesperada cómo las personas van y vienen y se olvidan de vivir. Se cansa de la rutina y elige recostarse en el pasto en vez de estudiar para el próximo examen, es feliz y no hay quien la mire sin pensar que es un caso perdido y una mala influencia. Ella se ríe al escuchar esas palabras, y las demás personas fruncen el ceño, con los ojos bienabiertos, y sin ver aún. Esos muertos en vida se van al trabajo y esa chica mira el cielo pensando que si el mundo es tan inmenso como dicen, alguien más debería haber para compartir ese momento al sol.
A cinco kilómetros, un chico se sienta en su cama con la cara entre sus manos buscando la libertad. No la encuentra en esa oscura casa y tampoco en la monotonía de la rutina. Mientras estudia para ese examen, piensa que no es feliz. Que si el mundo es tan inmenso como dicen, alguna escapatoria para esa prisión disfrazada de vida, debe haber.



4 promesas esta tarde:
ya te dije que es bonito eso. a veces nos olvidamos de vivir.
besos eugenius, nos estamos hablando :) gracias a vos también, pronto nos juntaremos a tomar mucho helado
y si, el estudio absorbe,,, pero da frutos :)
besitos Euge
SIEMPRE SIEMPRE PENSE ESO MISMO Q ESCRIBSITES.. asi y todo es muy jodido no escuchar y compadecer a "los muertos en vida" q te piden q vuelvas a la facultad y te gradues y despues tengas un buen trabajo y despues una esposa q todavia no estas seguro que la podes amar.. aaaaaa hay taaaaaaanta gente y tan poca se pregunta esto mismo... Me voy de viaje por america a vivir la vida y probar peyote a ver si me cruzo con morrison
sos la unica persona q conozco q se pregunta lo mismo q yo.. LA UNICA.. q nunca nadie te cambie la forma de pensar ni de actuar.. ya vamos a conseguir algunas respuestas y vamos a vivir nustras plenas vidas..
es obvio q soy lucas..
yo te puse que eras emo e.e
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